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sábado, 18 de enero de 2014

Fue en defensa propia! Era olvidarte o yo...

Entonces allá por el 2010 comenzó una de las tantas historias de mi vida... 
Quizás de los años más difíciles hasta ahora para mí, ciertamente no estaba en mi mejor momento, lo único que me alivianaba la vida era el blog que acababa de nacer, con todo y sus entradas random y sin sentido.

 Te conocí  en el 2009 cuando recién empecé la universidad, estábamos en el mismo salón pero no pasamos de ser "compañeros de clase", apenas si cruzamos palabra. 

Un año después coincidimos en una clase algunos compañeros la mayoría de la Lic. en Economía, y yo siendo la única de "Turismo" que tomaba precisamente ESA clase (esas que los de turismo no toman por ser muy "difícil e innecesaria").

Yo destacaba en esa clase por entender la clase y por ser de las pocas que resolvían correctamente las estúpidas cuestiones de medias, promedios y probabilidad. ¿Cómo era posible que una de Turismo supiera eso? , como siempre, la gente me hablaba porque podía explicarles el tema, pero más allá de eso no tenía muchos amigos.

Un día, recuerdo bien que estaba sentada sola, y en la parte de atrás del salón estaba Él y otra de mis antiguas compañeras; esa con la que me toco en 1ro hacer la dichosa entrevista de presentación donde hablas con alguien por compromiso con la esperanza de “romper el hielo”, aunque en ese momento ella me cayó bien no hablamos mucho durante ese semestre un año antes.  Hablaban de cómo espiaba ella a su ex-novio a través de los mensajes de texto pues ella había trabajado en la empresa de telefonía mas famosa de México.

En fin, hice algo que nunca hago, me di la vuelta y me metí en la plática, hablamos los tres durante casi 2 horas, de todo y de nada.

Después de unas cuantas clases nos empezamos a sentar juntos… y de ahí con una inmensa e intensa sucesión de hechos en muy poco tiempo, nos enamoramos.

Si sirve de justificación a lo que pasó después, los dos pasábamos por un momento y circunstancias complicadas de nuestras vidas, y así, abruptamente y al parecer sin ninguna razón, un día, específicamente en mi cumpleaños 20,  él decidió terminar nuestra relación. Aún así, vivímos en una amistad ambigua durante 4 meses más, lo que hizo la ruptura definitiva bastante trágica y dolorosa para mí.

Depresión, aumento de peso, bajas calificaciónes… el nihilismo era ya parte de mí, sentía que ya no había nada que hacer para ser realmente feliz y ser realmente amada. Después de esa ruptura, de cometer muchos errores y de romper un par de corazones por mi egoísmo y tremendo miedo a estar sola, tomé la decisión de curar mis heridas.

Tardé casi un año en “recuperarme” de este episodio de mi vida, he aquí la insulsa razón de mi tan llamado “año zombie”…

Después de eso, yo corté absolutamente cualquier  vía de comunicación y le dejé saber que intentar hablarme era entrar en terreno hostil y por suerte no coincidimos ya en ninguna clase porque además de la clase de Estadística I, no teníamos muchas materias que compartir, nos cruzábamos muy aleatoriamente en la escuela, ocasiones en las que nuestras mirabas se cruzaban por algunos segundos pero sin expresión alguna en nuestros rostros, y seguíamos nuestros caminos separados.

Con el paso de los años mi herida curó bastante bien y comencé a ver las cosas de diferente manera, empecé a perdonar y a madurar mis emociones pasadas...

Conectamos de nuevo a través de mensajes cordiales y totalmente con excusas (mías cabe aclarar ) , hasta que paulatinamente perdimos a diplomacia y recuperamos ciertos aires de “amistad”.

Esa amistad recuperada, ha llegado a tal punto de discutir “que nos regalaríamos en Navidad” y cosas por el estilo que te dan cierta familiaridad con la otra persona.

Hoy de una forma rara nos hemos puesto de acuerdo para ir a comer sushi el próximo lunes… Hace tanto que no lo veo, que no tenemos un momento para hablar tranquilamente…

Y entonces me digo a mi misma:

“En realidad no recuerdo muchas cosas sobre ti, no sé en realidad quien eres tú, que te gusta o disgusta, cuáles son tus gestos al hablar!, lo único que sé es que te gusta el sushi tanto como a mí…

De que te voy a hablar?
De qué me vas a hablar?
Sera incomódo?
Cómo me comportaré?
Notarás que estaré un poco nerviosa?
Como te comportarás?

En realidad no recuerdo muchas cosas sobre ti, me vi obligada a <olvidar> cada detalle que me hacía amarte locamente  simplemente por mero acto de supervivencia, por defensa propia te convertí en un desconocido por mi propia salud mental y por mi propio bien…

Hoy, a un poco más de 3 años de aquel episodio en nuestras vidas, vuelve una cierta sensación de incertidumbre, (normal creo yo). Espero no retroceder en mi crecimiento personal con este futuro encuentro, cerrar definitivamente esos ciclos inconclusos y por qué no comenzar oficialmente un episodio de una buena amistad, porque al fin y al cabo al comienzo de todo nos prometimos mutuamente:

“Pase lo que pase, al final siempre seremos amigos sobre todas las cosas como en un principio”


5 comentarios:

  1. Holaaa!!! ^^
    Muchas gracias por pasarte por mi blog, comentarme y seguirme!! :D
    Y también te sigo!!!

    Un beso! ;)
    http://myworldlai.blogspot.com.es

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  2. ¡qué historia! Si algo aprendí últimamente es que una no sabe nada, dejáte ser, viví, volvé a conocerlo, la vida tiene mil vueltas y nunca sabemos como termina. Creo que el afecto que una le tiene a las personas nunca muere, y eso pesa mucho más de lo que queremos admitirnos. ¡Mucha suerte! :)

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  3. Nuestra mente es tan poderosa y si sabe que algo nos hace daño lo borra, como un pc. Es raro pero impresionante. Espero todo haya ido bien :)

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  4. Shesunn: !

    Claro que el afecto siempre queda ahi!Lo único que cambia es la proyección que le das a ese cariño. Por otra parte me aterra meterme en terrenos "desconocidos" ahora que mi vida va bastante bien !

    Malque!:

    Jajaja ya contaré Qué fue lo que sucedio ese día y los siguientes! (._.') Vaya que es todo un caso !

    Eriz:

    Para los que tenemos memoria selectiva nos queda perfecto este tipo de situaciones jaajaja, aunque todo salió bastante bien, pronto sabrán lo demás!

    Saludos a todos !

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Algo te trajo hasta aquí hoy.
Llámalo destino o casualidad.
Pero... haber llegado hasta aquí y no dejarme algo de ti,
es como si este momento se perdiera para siempre.

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